El eusko, la moneda local de Ipar Euskal Herria, ha superado el millón de divisas en circulación, un hecho inédito para una moneda local en Europa cuyo objetivo es potenciar el comercio de proximidad.

Tras su creación en 2013, el eusko ha alcanzado la cifra récord del millón en este mes de octubre, lo que la convierte en la moneda local más importante en Europa, por delante del Chiemgauer alemán (648.000 euros en circulación) y la divisa local inglesa Bristol Pound (unos 78.000 euros).

El eusko, cuyo valor es equivalente al del euro, sirve para pagar en billetes o con la ‘euskokart’ en todos aquellos comercios locales que acepten su uso. También se pueden abrir cuentas bancarias en esta divisa.

Xina Dulong, propietario de un bar, partidario del uso del eusko, paga con esta divisa local a la mayoría de sus proveedores. «Fue porque aceptaba el eusko que escogí a uno de mis proveedores de cerveza», afirma.

El éxito de esta moneda se debe a su «capacidad de federar», asegura Dante Edme-Sanjurjo, director de la asociación local Euskal Moneta, que impulsó la creación de esta divisa hace más de cinco años.

El eusko tiene como objetivo el desarrollo de la economía local. La asociación promotora invierte todos los euros que cambia en euskos en la financiación de proyectos ecológicos o de baserritarras, en comercios de proximidad, asociaciones locales, pero también en la defensa del euskara.

«Si alguien me paga en euskos, yo le hablo en euskara, esto crea un vínculo evidente», se felicita Pantxika Heguiaphal, empleada de una panadería en Baiona.

Según el director de la asociación Euskal Moneta, «más de 40.000 euskos están disponibles en las cuentas de particulares». Del millón de euskos en circulación, 400.000 lo hacen en billetes y 600.000 en forma digital.

Utilizan esta moneda 3.000 particulares, 770 empresas, 16 municipios y Euskal Hirigune Elkargoa, que reúne a los 158 municipios del Ipar Euskal Herria, según explica Dante Edme-Sanjurjo. «Nuestro objetivo para 2021 es la autonomía financiera», añade.

Actualmente, el 50% de los gastos de gestión son garantizados por las cotizaciones de los adherentes al eusko, pero el resto se financia con subvenciones públicas.

La presencia del eusko también puede crecer gracias a una victoria jurídica del gobierno municipal de Baiona ante la subprefectura. Esta última quería anular una resolución del consejo municipal, aprobada por unanimidad, con la que se aceptaban los pagos en euskos y las retribuciones con esta moneda de «las dietas de los ediles y las subvenciones de las asociaciones».

Los tribunales dieron finalmente la razón a la municipalidad de Baiona, que efectúa los pagos municipales con esta moneda tras un acuerdo con la asociación Euskal Moneta. «Pedí que me pagaran una parte de mis dietas en euskos», explica la edil Martine Bisauta.

El Ayuntamiento de Hendaya siguió el mismo ejemplo y dos dirigentes locales pidieron que les pagaran sus dietas en euskos.

economiasolidaria.org

loading...