BERNANK_optLa decisión de Ben Bernanke, Presidente de la Reserva Federal, de proceder con una flexibilización cuantitativa -FC- (QE) sin tregua parece haber tomado a muchos por sorpresa. Tanto que, a partir de ahora, los principales agentes del mercado están diciendo que han perdido por completo la fe en Ben Bernanke. Es verdad. Durante los últimos 4 años, Ben Bernanke ha estado diciendo constantemente que primero reduciría y luego pondría fin a sus planes de flexibilización cuantitativa, pero luego, en cada reunión del Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC), afirmaba lo contrario. La Reserva Federal ha impreso más tres billones de dólares desde el año 2007.

En general, podemos decir que los inversionistas y otros agentes del mercado ya no confían en Ben Bernanke.

Ben Bernanke no puede y no detendrá la flexibilización cuantitativa. Por el contrario, pronto añadirá más porque los mercados y la solvencia de los bancos solo se mantienen con vida mediante esta « flexibilización cuantitativa ».

¿Por qué Bernanke no puede detener la flexibilización cuantitativa?

Si la Reserva Federal pusiera punto final a sus compras de activos, las tasas de interés aumentarían y todos los productos financieros relacionados con deudas caerían en picado, la burbuja de derivados –con astronómicas cifras cercanas a los 638.7 billones ó 10 veces el PIB global de acuerdo con el BIS– explotaría, los bancos se tornarían insolventes una vez más y el mercado de bonos de los EE.UU. colapsaría. Y no nos olvidemos del impacto que tendrían unas tasas de interés más altas en los bienes raíces y el consumo.

El G7, o los siete más países más industrializados, representa la mitad del PIB del mundo que es de 30 billones de dólares. La deuda de estos siete países asciende a 140 billones de dólares. Tan solo un incremento del 1% en las tasas de interés produciría un costo adicional de 1.4 billones de dólares.

En este contexto, Ben Bernanke no puede poner fin a la flexibilización cuantitativa.

El « Momento Sirio » de Ben Bernanke

Hay un paralelismo sorprendente que se puede establecer con la pérdida de credibilidad en Barack Obama con respecto a los recientes eventos entorno a Siria. La mayoría de países ha dejado de tener fe ciega en el gobierno estadounidense y en sus argumentos y justificaciones para una intervención militar.

La opinión pública mundial está comenzando a hacerse serias preguntas acerca de los verdaderos motivos detrás de las guerras de los últimos años. Muchos países, como China y Rusia, saben muy bien que una intervención para desestabilizar Siria (así como sucedió en Irak y Libia) tiene que ver mucho más con salvar el petrodólar que con las armas químicas que, dicho sea de paso, los Estados Unidos han sido los primeros en utilizar (Vietnam, Irán, Irak etc.).

Sun Tzu decía que « toda guerra es una mentira ». Estamos viendo que los países que cuestionan la hegemonía del dólar están siendo declarados sistemáticamente « estados terroristas » recurriendo a argumentos falaces en estos años recientes. Pero, los tiempos están cambiando y los líderes internacionales, aquellos que no tienen interés en la supervivencia del dólar, han bloqueado cualquier intervención en Siria.

Tanto Ben Bernanke como Barack Obama se han vuelto completamente desafiantes durante estas últimas semanas. Esta actitud trae y traerá consecuencias radicales para el dólar y el sistema monetario internacional, que sabemos se construyen en base a… confianza.

Estos dos eventos están relacionados entre sí y deben entenderse como intentos por imponer el dólar estadounidense como la moneda de reserva mundial y preservar así este sistema monetario de papel moneda.

Pero se está produciendo lo contrario: el dólar está siendo rechazado de manera masiva; hay una pérdida global de confianza en el dólar; y Estados Unidos se encuentra cada vez más aislado.

La verdadera guerra no declarada tiene que ver con el control de los recursos naturales (gas natural y petróleo) pero, especialmente, tiene que ver con determinar qué moneda se utilizará para negociar estos productos vitales (papel moneda o activos tangibles).

En términos generales, somos testigos de una pelea entre dos « bandos ». Por un lado, tenemos el primer bando cada vez más y más aislado, que defiende un sistema monetario basado en papel moneda no convertible; y por el otro lado, está el bando que, si bien no se encuentra en posición de emitir una moneda de reserva mundial, desea un sistema monetario basado en dinero real, en el que todo el mundo confía y que no sirve a los intereses particulares de un país: es decir, el oro.

Al analizar estos eventos económicos y geopolíticos al mismo tiempo que nos centramos en el dólar, estamos en mejor posición de entender la manera en que se están desarrollando estos hechos recientes a nivel económico y geopolítico y anticipar las consecuencias de un colapso de la moneda de reserva mundial.

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