Italia. Incertidumbre para los cuatro mil trabajadores públicos de la Cruz Roja italiana ante la inminente privatización de un ente fundamental no sólo por su historia, sino por la labor de apoyo al sistema sanitario nacional y de emergencias.

Manifestación contra el cierre de la Cruz Roja italiana. La ley por la que el ente podría desaparecer para dar paso a una estructura sanitaria privada fue promovida por los gobiernos de Berlusconi y de Monti. El ejecutivo de Enrico Letta, en cambio, guarda silencio ante el conflicto.

Los delegados sindicales han mantenido un encuentro con representantes del Ministerio de la Salud en el que han expuesto las exigencias de los trabajadores. Los sindicalistas advierten que no permitirán que los cuatro mil empleados públicos de la Cruz Roja sean sacrificados en “el altar de una renovación que presenta aún demasiados puntos oscuros”

Hasta hoy ni el Gobierno, ni los Ministerios de Defensa y de Salud, y mucho menos la directiva de la Cruz Roja, intervenida desde hace años, han valorado soluciones y alternativas al cierre de una estructura histórica nacida tras la batalla de Solferino en 1859.

Una institución con 150 años de historia, cuatro mil profesionales altamente cualificados, vocación de servicio civil y un futuro incierto por culpa de la pésima gestión de los últimos años.

 

loading...