Deutsche-Bank-Luna

 

  • JP Morgan estima que puede necesitar 12.300 millones de euros más
  • “Están horriblemente infracapitalizados. No tienen margen de error”

¿Es Deutsche Bank el gran problema de Europa que nadie ve, o que nadie quiere ver? Las noticias sobre el estado del mayor banco alemán siguen siendo preocupantes. Tras la rebaja de rating de S&P ayer, hoy, JP Morgan estima que la entidad necesita 12.300 millones de euros para cumplir con Basilea III.

Europa vive atemorizada ante la posibilidad de tener supropio momento Lehman Brothers. Y parece que cada vez hay más síntomas de que Deutsche Bank, al que a veces se suele calificar en el mercado como un hedge fund en sentido peyorativo, puede ser el epicentro de los problemas.

El problema es mayor si se tiene en cuenta que hace poco más de dos meses, la entidad ya amplió capital en 2.800 millones de euros, y aseguró entonces que ya no necesitaría más dinero. Sin embargo, en el mercado siguen persistiendo las dudas sobre el gigante alemán, del que ya se especuló a comienzos de año y que ha sido acusado tanto de esconder pérdidas milmillonariascomo de ser el protegido del gobierno de Angela Merkel.

La dureza de los reguladores

De fondo se encuentra el endurecimiento de las exigencias de los reguladores. Por un lado, las normas de Basilea III, introducidas tras la crisis financiera, que podrían suponer más de 100.000 millones para la gran banca europea. Por otro lado, la presión de la Reserva Federal, que ha demandado a los bancos extranjeros que operan en EEUU las mismas exigencias que a los estadounidenses, una medida que afecta especialmente a Deutsche Bank y a Barclays.

En esta línea justificaba ayer S&P su decisión de rebajar el rating a estas dos entidades y a Credit Suisse. La agencia de calificación apuntaba a los “crecientes riesgos” a los que se enfrentan los mayores grupos bancarios de Europa con presencia activa en banca de inversión debido a que los reguladores y las “inciertas” condiciones de mercado hacen cada vez “más complicado” operar en este sector.

Las normas de capital de Basilea también son el fundamento de las estimaciones de los analistas de JP Morgan, que cree que de media incrementarán un 33% el balance de las entidades, lo que a su vez provocará que caigan sus ratios de capital (el dinero que ‘guardan’ en función del total de activos).

Por ello, calcula que la entidad alemana necesitará otros 12.800 millones de euros, aunque también cree que otras entidades como Barclays también deberán conseguir dinero para cumplir con las exigencias de la normativa bancaria.

“Es horrible, no tienen margen de error”

Aunque el banco alemán está en boca de todos, nadie ha sido más duro con la entidad que Thomas Hoenig, vicepresidente del FDIC (fondo de garantía de depósitos de EEUU) y quien dirigió durante 20 años la Reserva Federal de Kansas City, hasta 2011, y que se hizo famoso por ser uno de los halcones antiinflacionistas dentro de la institución dirigida por Ben S. Bernanke.

Hace apenas dos semanas, en una entrevista con la agencia Reuters, Hoenig aseguró que los niveles de capital de Deutsche Bank eran “horribles” y lo señaló como el peor banco del mundo teniendo en cuenta sus niveles de apalancamiento. “Es horrible, quiero decir que están horriblemente infracapitalizados. No tienen margen de error”.

Sin embargo, desde la entidad se aseguraba todo lo contrario. “Decir que estamos infracapitalizados no es preciso porque si miras el marco de Basilea, somos uno de los bancos mejor capitalizados del mundo tras el aumento de capital”, respondía Stefan Krause, director financiero de la entidad tras las declaraciones de Hoenig.

De momento, las acciones del banco no han sufrido en exceso en bolsa, y solo caen un 4,7% desde comienzos de año, si bien están lejos de los máximos anuales que marcó en febrero alrededor de los 38,5 euros. Ahora mismo cotizan alrededor de los 31,5 euros, por lo que han perdido casi un 20% desde su pico. Muy lejos quedan los niveles de 100 euros de 2007.

Precisamente Hoenig criticaba los movimientos en bolsa de Deutsche Bank. En enero de este año, el mismo día que presentó grandes pérdidas subió con fuerza (2,85%) porque había mejorado sus ratios de capital. “Mi otro ejemplo de la debilidad de Deutsche Bank es que pierden 2.000 millones y elevan sus ratios de capital. Es, no quiero decir una locura, pero es ridículo”.

Deutsche Bank es la cabeza más visible de ese enorme problema europeo que, de momento, las autoridades se niegan a aceptar, al menos públicamente. El FMI sabe que la banca es el mayor problema y la mayor debilidad de Europa, con un problema severo de falta de capital. Por eso quizá, el BCE prepara un plan radical para otoño, cuando los test de estrés que realizará muestren las vergüenzas de la banca. Y se esperan más rescates con más dinero de los contribuyentes.

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