La controversia sobre los campos electromagnéticos de los teléfonos celulares es expuesta

Los teléfonos celulares fueron introducidos por primera vez en los años ’80s, se hicieron ampliamente disponibles comercialmente en los Estados Unidos durante los años ’90s, y hoy en día, vivimos en una sociedad donde los hogares que utilizan solamente teléfonos celulares ya no son la excepción, sino la norma.1

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), que clasificó a los teléfonos celulares como posibles agentes cancerígenos en 2011, sugirió a finales de los años ’90s que un estudio que analizó la relación entre los teléfonos celulares y el cáncer, era lógico. En 2000, inició el estudio Interphone.

Cuando sus resultados fueron finalmente publicados (años antes de su fecha de finalización programada), provocaron controversia.

Sin embargo, finalmente el Grupo de Estudio Interphone reconoció que “los grandes consumidores” de los teléfonos celularestenían aproximadamente el doble del riesgo de glioma–que es tumor cerebral frecuentemente fatal y amenazante–después de 10 años de utilizar el teléfono celular.

La parte más impactante de su descubrimiento es su definición de “grandes consumidores”–¡quienes utilizan un teléfono celular de dos a dos y media horas al mes!

Yo sugeriría que no es algo inusual que los habitantes de los Estados Unidos hayan invertido tanto tiempo en sus teléfonos celulares, todos los días, durante el 2016; aunque un estudio de Nielsen, realizado en 2014, indicó que el uso promedio fue aproximadamente de 34 horas por mes.2

Basta con decir que, las personas utilizan en exceso sus teléfonos celulares, y empiezan a hacerlo a una edad cada vez más temprana. Mientras tanto, una investigación cada vez más extensa, sugiere que las consecuencias para la salud relacionadas con los teléfonos celulares, apenas empiezan a entenderse.

Por lo menos, se justifica tener precaución al utilizarlos. Incluso, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, reflejaron esto en 2014, al declarar que: “Recomendamos tener precaución con el uso de teléfonos celulares”.3 Excepto que, si ahora buscara este aviso de los CDC, no estaría por ningún lado.

Los centros para control y prevención de enfermedades se retractan en la advertencia del uso de teléfonos celulares

En las siguientes semanas de publicar en línea una precaución en el uso de los teléfonos celulares, el mensaje fue eliminado, junto con una sección que abordaba los posibles riesgos de utilizar teléfonos celulares en los niños. Desde enero de 2016, los CDC solo señalan:4

“Algunas organizaciones recomiendan tener precaución en el uso de teléfonos celulares. Se necesita realizar una mayor investigación antes de saber si el uso de teléfonos celulares causa efectos en la salud”.

Sin embargo, su cambio de postura generó suficiente atención y confusión; por lo que, ahora, su sitio incluye un panel en la barra lateral que intenta explicar vagamente por qué la información en su página de preguntas frecuentes fue cambiada (incluyendo, dicen, para presentar la información en “una forma fácil de entender”).

Los registros internos muestran un debate entre los funcionarios de los CDC

The New York Times obtuvo más de 500 páginas de registros internos que sugieren que hay mucho más en la historia que lo que se conoce, incluyendo los desacuerdos que hay entre los científicos y funcionarios de la agencia, sobre los riesgos de los teléfonos celulares.

Cuando se hizo pública, por primera vez, la advertencia de los CDC, los funcionarios gubernamentales y de salud se preguntaban si representaba un cambio de política (y si las escuelas podrían ser las responsables al permitir teléfonos celulares en sus instalaciones).

Entonces, los CDC comenzaron a lamentarse por su elección de palabras, y los correos electrónicos internos mostraron que los funcionarios debatían la mejor forma de retractarse, incluyendo declarar que otros países como el Reino Unido y Canadá (pero aparentemente no los Estados Unidos) habían recomendado tener tal precaución.

Sin embargo, no todos los funcionarios estuvieron de acuerdo en que era necesaria hacer una revisión. The New York Times informó:5

“Christopher J. Portier, ex director del Centro Nacional para la Salud Ambiental–la división de los CDC que hizo los cambios–no estuvo de acuerdo con la decisión de retirar la versión revisada. ‘Yo no la habría eliminado’, dijo en una entrevista.

‘Yo habría apoyado la recomendación de que los padres analicen cuidadosamente si sus hijos necesitan teléfonos celulares o no’.

El Dr. Portier, quien dirigió el centro cuando inició el proceso de revisión, dijo que creía que a los padres se les debió haber proporcionado ‘suficiente información para sustentar que esta precaución no estaba mal recomendada, porque realmente no lo sabemos, y hay suficientes indicadores que señalan que debemos ser cautelosos'”.

Algunas organizaciones instan a tener precaución sobre el uso de los teléfonos celulares, a excepción de los CDC

Finalmente, los CDC pasaron años debatiendo cómo abordar mejor los riesgos de los teléfonos celulares en la población de los Estados Unidos. Incluso, probaron borradores de nuevas formas de expresión hacia grupos focalizados, pero el resultado final dejó de implicar que los teléfonos celulares podrían ser riesgosos. De acuerdo con The New York Times:6

“El tráfico interno de los correos electrónicos de los CDC muestra un largo proceso de revisión en las recomendaciones de la agencia.

Después del anuncio de IARC en 2011 [que clasificaba a los teléfonos celulares como posibles agentes cancerígenos], un funcionario de la agencia escribió que había ‘información obsoleta en nuestro sitio web actual’.

Se hicieron algunos cambios en cuestión de días, aunque no se mencionó la determinación del IARC.

Eso requeriría otros tres años. Coincidió con el esfuerzo de los CDC de utilizar un lenguaje más claro en su sitio web, un proceso burocrático que provocó tensiones entre el personal de comunicaciones y la División de Estudios de Radiación de la agencia…

En correos electrónicos, Robert C. Whitcomb Jr., Jefe de la División de Estudios de Radiación, empezó a asegurar a colegas de otras agencias y universidades que las nuevas directrices ‘no eran una política oficial’.

Otro funcionario de los CDC lo llamó ‘un momento de aprendizaje’, mientras que una tercera funcionaria dijo que tenía ‘un increíble complejo de culpa’ por su rol en las directrices publicadas en junio de 2014.

…Ahora las directrices de la agencia dicen que ‘Algunas organizaciones recomiendan tener precaución al utilizar teléfonos celulares’. Pero los CDC no son una de ellas”.

El uso del teléfono celular está relacionado con tumores cerebrales, daños en el ADN y otros

La Dra. Devra Davis, que es una de los investigadores más respetados y acreditados sobre los peligros de los teléfonos celulares, entre muchos otros temas dice:

“… [U]n teléfono móvil es un radio de microondas de dos vías, señaló la Dra. Davis. “La industria ha luchado con éxito para utilizar la frase ‘energía de radiofrecuencia’ en vez de radiación de microondas. Porque saben que la energía de radiofrecuencia suena adecuada.

Escuchamos música con radios. Todo el mundo necesita más energía. ¿Qué podría ser mejor que eso?

Pero la energía de radiofrecuencia es otro sinónimo de radiación de microondas. Si las personas entendieran que sostienen un dispositivo de dos vías que irradiaba microondas a un lado de su cerebro o junto a sus órganos reproductivos, posiblemente pensarían de forma diferente“.

Considere la investigación del Dr. Lennart Hardell, profesor de Oncología en la Universidad de Örebro en Suecia, y el estadístico Michael Carlberg de la misma universidad.

Ellos analizaron los datos de dos previos estudios controlados de casos sobre pacientes suecos diagnosticados con tumores cerebrales malignos, durante los periodos de 1997 a 2003 y de 2007 a 2009.

A través de un análisis de regresión, configurado por sexo, edad, año de diagnóstico e índice socioeconómico, la probabilidad de desarrollar un cáncer cerebral maligno y altamente letal, llamado glioma, aumentó al mismo tiempo que utilizar con mayor frecuencia los teléfonos celulares.

Entre más tiempo utilizaban un teléfono celular presionado al oído, y cuantos más años hayan utilizado un teléfono móvil, mayores fueron las probabilidades.

  • Las personas que registraron una mayor cantidad de horas de uso de sus teléfonos celulares, tuvieron el doble de probabilidades de desarrollar glioma, en comparación con las personas que los usaron con menor frecuencia
  • Las personas que utilizaron un teléfono celular o un teléfono inalámbrico por más de 25 años tuvieron el triple del riesgo de glioma, en comparación con las que habían utilizado teléfonos inalámbricos durante menos de un año

Peligros en la fertilidad, mujeres embarazadas y niños

El Dr. Davis ha advertido, en particular, sobre los riesgos para las mujeres embarazadas y sus hijos nonatos, al señalar que los estudios prenatales realizados en animales han mostrado que exponerse a la radiación de los teléfonos celulares:

  • Altera el ADN
  • Altera el metabolismo cerebral
  • Compromete la médula espinal
  • Afecta la capacidad de aprendizaje

El cerebro de los niños contiene más líquido que el de los adultos, lo que afecta la cantidad de radiación absorbida (los niños absorben mayores cantidades).

En el caso de los adolescentes que utilizan teléfonos celulares desde una temprana edad, el riesgo de cáncer cerebral es cuatro a cinco veces mayor que el de los adolescentes que no utilizan teléfonos celulares.

Ahora, la doctora Elisabeth Cardis–investigadora principal de Interphone–realiza investigaciones en Europa para examinar los riesgos del uso del teléfono celular en los niños. Ella comentó para The New York Times:7

“Si existe un riesgo, es probable que sea mayor cuando la exposición es en edades más tempranas, simplemente porque el cráneo y las orejas son más delgadas en los niños, que en los adultos. Básicamente, el teléfono está más cerca del cerebro”.

Mientras tanto, una revisión sistemática y un metanálisis mostraron que exponerse a los campos electromagnéticos (EMR, por sus siglas en inglés) de bajo nivel de los teléfonos celulares redujo la motilidad del esperma en un 8 % y la viabilidad del mismo en un 9 %.8

Asimismo, los estudios previos han encontrado que la radiación de los teléfonos celulares podría afectar al conteo de espermatozoides de los hombres, al igual que a la calidad y motilidad de su esperma.9

Durante el debate de 2013 “Cell Phones & Wi-Fi—Are Children, Fetuses and Fertility at Risk?”, destacados expertos de las mejores universidades informaron que:10

“Existe una relación directa entre la duración del uso del teléfono celular y tener un menor recuento de espermatozoides.

En el caso de los hombres que llevan los teléfonos celulares en los bolsillos del pantalón durante cuatro horas por día, el recuento de espermatozoides se reduce a la mitad. Esto también afecta a la motilidad de los espermatozoides.

La barrera testicular, que protege a los espermatozoides, es el tejido más sensible del cuerpo, y es 100 veces más absorbente. Además del conteo y la función de los espermatozoides, el ADN mitocondrial de los espermatozoides es dañado tres veces más, si este es expuesto a la radiación del teléfono celular.

… En una investigación de Islandia, se encontró que las mutaciones del ADN han estado más relacionadas con el daño del lado masculino, la hipótesis proviene de que el esperma masculino es más vulnerable que los huevos femeninos, donde estos últimos están más protegidos.

Las mutaciones aumentan conforme envejece el padre, y la edad del padre aumenta la incidencia de autismo y esquizofrenia”.

Los celulares representan solo uno de los riesgos a los campos electromagnéticos–la electricidad sucia es otro de ellos

Su cuerpo es un dispositivo de comunicación complejo, donde las células, tejidos y órganos “se comunican” entre sí, para realizar funciones básicas.

En cada uno de estos niveles, la comunicación incluye emisores y receptores bioeléctricos finamente sintonizados, que se sincronizan como si sintonizara una estación de radio.

¿Qué ocurre cuando se expone una antena de radio con una significativa cantidad de ruido externo? Obtiene estática–y eso es lo que le sucede a su cuerpo en el actual ambiente de “electrosmog”.

No solo los teléfonos celulares son los que plantean un problema; toda forma de electricidad sucia tiene el potencial de dañar la salud humana.

loading...

Magda Havas, PhD, profesora asociada de Recursos y Estudios Ambientales en la Universidad de Trent, explicó que:11

“‘La Electricidad Sucia’ puede… ser utilizada para describir la energía eléctrica que se ha corrompido por el uso de aparatos modernos.

Los artículos tales como los focos o lámparas fluorescentes compactas (CFLs, por sus siglas en inglés), antenas de transmisión de teléfonos celulares, fuentes de energía para computadoras portátiles, cargadores de teléfonos celulares, reguladores de intensidad, ventiladores de velocidad variable y muchos otros dispositivos electrónicos que requieren un transformador para convertir el voltaje ‘sucio’ de la electricidad que entra en su hogar.

Esta forma de campos electromagnéticos (EMFs) sucios es invisible para el ojo, pero tiene un efecto biológico en el cuerpo humano, y se ha relacionado a una amplia variedad de enfermedades“.

En “Dirty Electricity: Electrification and the Diseases of Civilization” (La Electricidad Sucia: La Electrificación y Las Enfermedades de la Civilización), el epidemiólogo, Sam Milham, MD, también señala que las principales enfermedades que aquejan al hombre moderno–enfermedades cardiacas, cáncer, diabetes, etc.–también podrían ser provocadas por una electricidad sucia.

El Dr. Milham demostró que las poblaciones que carecían de electrificación experimentaban menos enfermedades, en comparación con las de las zonas urbanas con electrificación, y que en la mayoría de las causas examinadas, las tasas de mortalidad rural se correlacionaban con los niveles de servicio eléctrico.12

Entre las enfermedades vinculadas a la electrificación se encuentran las enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y el suicidio. Camilla Rees de ElectromagneticHealth.org dijo que:

“El trabajo del Dr. Milham sugiere que la sociedad podría haber pasado desapercibida una de las causas fundamentales más importantes de las enfermedades.

El enfoque del sector de salud en el estilo de vida, contaminantes químicos, genética y cosas similares, podría haber omitido el rol de los campos electromagnéticos de la electrificación.

Ahora, es claro que debemos evaluar todas las fuentes de radiación electromagnética en nuestro ambiente, no solo las tecnologías de comunicación inalámbrica, sino también los campos eléctricos y magnéticos, y los campos transitorios de alta frecuencia en el cableado eléctrico, conocidos como ‘electricidad sucia’.

Cómo minimizar el riesgo de campos electromagnéticos

La población que vive en la mayoría de las ciudades y suburbios, literalmente son impregnados con una variedad de campos electromagnéticos, radiación de microondas y electricidad sucia, todos los días.

Desde mi perspectiva, la evidencia claramente indica que tenemos que aplicar el principio de precaución, con respecto al uso del teléfono celular, así como en otras tecnologías inalámbricas.

Hasta que la industria empiece a tomar este asunto en serio, la responsabilidad de mantener a los niños seguros recae sobre los padres. Para minimizar el riesgo de su cerebro, y el de su hijo, ponga atención en las siguientes recomendaciones:

No permita que su hijo utilice un teléfono celular. Salvo una emergencia que ponga en peligro su vida, los niños no deben utilizar un teléfono celular o un dispositivo inalámbrico de ningún tipo.

Los niños son mucho más vulnerables a la radiación de un teléfono celular, en comparación con los adultos, debido a que tienen unos huesos craneales más delgados.

Utilice al mínimo su teléfono celular. Apague su teléfono celular con mayor frecuencia. Resérvelo para emergencias o asuntos importantes. Mientras su teléfono celular este encendido, emitirá radiación de forma intermitente, incluso cuando no realice ninguna llamada. Utilice una línea fija en casa y en el trabajo.

Reduzca o elimine el uso de otros dispositivos inalámbricos. Al igual que con los teléfonos celulares, es importante cuestionarse si realmente necesita utilizarlos todo el tiempo o si no es necesario.

Si debe utilizar un teléfono de casa portátil, utilice uno antiguo que funcione a 900 MHz. Estos no son más seguros, al hacer las llamadas, pero al menos algunos de ellos no irradian constantemente, aun cuando no se realiza ninguna llamada.

Tenga en consideración que realmente la única manera de estar seguro de si tiene una exposición a través de su teléfono inalámbrico, es al medir con un medidor de electrosmog, y debe ser uno que tenga un rango que llegue hasta la frecuencia de su teléfono portátil (por lo que los medidores antiguos no ayudarán mucho).

Ya que muchos teléfonos portátiles son 5.8 Gigahertz, le recomendamos buscar medidores de potencia RF, que mida hasta 8 Gigahertz.

Podría encontrar medidores de potencia RF en EMFSafetyStore.com. Incluso, si no tiene un medidor de potencia RF, puede estar muy seguro de que su teléfono portátil es problemático si la tecnología está etiquetada como DECT o tecnología inalámbrica mejorada digitalmente.

Alternativamente, debe ser muy cuidadoso acerca de donde está localizada la estación base, ya que esta causa la mayor parte del problema, debido a que transmite señales todo el tiempo, incluso cuando no hace llamadas.

Si puede mantener la estación base al menos a tres habitaciones lejos de donde pasa la mayor parte de su tiempo–y especialmente lejos de su dormitorio–es posible que no sea tan perjudicial para su salud. Idealmente, sería útil apagar o desconectar su estación base cada noche antes de dormir.

Utilice su teléfono celular solamente en áreas donde haya una excelente recepción. Cuanto más débil sea la recepción, más potencia tendrá su teléfono para transmitir, y cuanta más energía utilice, más radiación emitirá y más potentes serán las peligrosas ondas de radio que penetran en su cuerpo.

Idealmente, solo debe utilizar su teléfono cuando tenga barras completas y haya buena recepción.

Evite llevar su teléfono celular en su cuerpo, y no duerma con el debajo de la almohada o cerca de su cabeza. Lo ideal es que lo ponga dentro de su bolso o maleta de transporte. Podría ser problemático colocar un teléfono celular en un brasier o en el bolsillo de una blusa sobre el corazón, al igual que si un hombre lo coloca en su bolsillo, si este busca preservar su fertilidad.

En términos de exposición a la radiación, el lugar más peligroso se encuentra a unas seis pulgadas de la antena emisora. No debe exponer ninguna parte de su cuerpo cerca de esa área, mientras el teléfono está encendido.

No asuma que un teléfono celular es más seguro que otro. No existe tal cosa como un teléfono celular “seguro”.

Respete a los demás; muchas personas son sumamente sensibles a los EMFs. Algunas de las personas que se han vuelto sensibles podrían sentir los efectos de otros teléfonos celulares en la misma habitación, aun cuando no se utilicen.

Si se encuentra en una reunión, en transporte público, en un juzgado u otros lugares públicos, tales como la oficina de un médico, mantenga su teléfono celular apagado en consideración, por los efectos que ocasiona la “radiación de segunda mano”.

Además, los niños son más vulnerables, así que por favor evite utilizar su teléfono celular cerca de los niños.

Utilice un auricular con cable protegido. Sin duda, los auriculares con cable le permitirán mantener el teléfono celular alejado de su cuerpo. Sin embargo, si un auricular con cable no está lo suficientemente protegido—y puesto que la mayoría de ellos no lo están–el cable en sí podría actuar como una antena que atraiga y transmita la radiación directamente a su cerebro.

Por lo que, debe asegurarse de que el cable que utiliza para transmitir la señal a su oído este protegido. Los mejores tipos de auriculares tienen una combinación de alambre aislado y tubo de aire.

Estos operan como un estetoscopio, transmiten el sonido a su cabeza como una onda sonora verdadera; aunque hay cables que aún deben ser protegidos, no hay ningún cable que llegue hasta su cabeza.

Recomendaciones para evitar los riesgos de la electricidad sucia

Otras opciones para minimizar los riesgos de la electricidad sucia, compiladas por Paula Owens, MS, para Ahwatukee Foothill News, incluyen:13

– “Evite utilizar computadoras portátiles en las rodillas

– Intercambie los focos de luz fluorescente compactos (CFLs) por focos incandescentes

– Considere la posibilidad de reemplazar los enrutadores Wi-Fi por cables Ethernet

– Evite las almohadillas con calefacción, cobijas, y camas de agua eléctricas

– Retire los aparatos eléctricos de su dormitorio. Si tiene que utilizar un despertador eléctrico, manténgalo alejado por lo menos cinco pulgadas de su cuerpo, cuando duerma. O podría optar por un reloj con pilas

– Mueva los cables de electricidad por lo menos a tres pulgadas de distancia de los pies

– Cambie a televisores de pantalla plana y monitores de computadora, ya que éstos emiten una menor cantidad de EMFs, que los modelos más antiguos

– Si vive cerca o debajo de cables eléctricos, líneas eléctricas o torres de teléfono celular, es posible que deba considerar mudarse

– Permanezca de tres a cuatro pies de distancia de los hornos de microondas cuando los utilice [o deje de utilizarlos]

– Considere la posibilidad de aislar sus dispositivos para reducir EMFs emitidos por teléfonos celulares, teléfonos inalámbricos y teléfonos fijos con altavoz

– Solicítele a su proveedor de servicios eléctricos que retire los medidores inteligentes inalámbricos y los reemplace por un medidor inteligente con cable.

– Camine descalzo sobre la arena, hierba o tierra. Esta práctica común conocida como earthing o grounding permite que los iones negativos sanadores de la tierra fluyan en nuestro cuerpo, y se ha demostrado que esto reduce los niveles de las hormonas del estrés e inflamación

– Utilice velas que sean 100 % elaboradas con cera de abejas y lámparas de sal del Himalaya, en su hogar y oficina, para que absorban los EMFs del aire.

Las lámparas de sal sirven como ionizadores naturales en las habitaciones, al emitir iones negativos en el ambiente que se unen efectivamente con el exceso de iones positivos, que reduce los niveles de EMFs, lo cual elimina las bacterias y purifica el aire”

Dr. Mercola
mercola.com

Fuentes y referencias

Relacionados

1 Comentario

  1. Pingback: La controversia sobre los campos electromagnéticos de los teléfonos celulares es expuesta

Deja un comentario