Científicos demuestran la relación entre los megalitos británicos y los movimientos del Sol y de la Luna

© Chris Combe/CC BY 2.0 Piedras de Callanish al atardecer

© Chris Combe/CC BY 2.0
Piedras de Callanish al atardecer

Un equipo de investigadores de la Universidad de Adelaida ha revelado la explicación a uno de los mayores misterios de los monumentos megalíticos británicos. Según las conclusiones del reciente estudio, estos grandes círculos de piedras se construyeron específicamente alineados con los movimientos del Sol y de la Luna hace 5.000 años.

En el artículo, publicado en la revista Journal of Archaeological Science: Reports, podemos leer que los investigadores han utilizado una novedosa tecnología de 2D y 3D para realizar pruebas cuantitativas de los patrones de alineamiento de los menhires.

El proyecto está encabezado por la Dra. Gail Higginbottom, investigadora invitada de la Universidad de Adelaida y también de la Universidad Nacional Australiana. Los científicos explican en su artículo que nadie había determinado estadísticamente hasta ahora que un solo círculo megalítico hubiera sido construido teniendo en cuenta los fenómenos astronómicos. Hasta ahora, muchos investigadores habían supuesto que podía ser así, pero no disponíamos de pruebas concretas que pudieran confirmarlo hasta el presente estudio.

Los investigadores han examinado algunos de los más antiguos grandes círculos megalíticos construidos en Escocia, como por ejemplo las Piedras de Callanish, en la isla de Lewis, y Stenness, en las islas Orcadas, ambos monumentos anteriores al famoso círculo de Stonehenge en unos 500 años. En su estudio, los científicos han descubierto gran cantidad de coincidencias fascinantes. Como explica Gail Higginbottom en declaraciones recogidas por Phys.Org:

Por ejemplo, en el 50% de los monumentos, el horizonte septentrional se encuentra relativamente más alto y cercano que el meridional, y el sol del solsticio de verano nace por su punto más alto, al norte. En el otro 50% de los monumentos, el horizonte meridional está más alto y cercano que el septentrional, naciendo el sol del solsticio de invierno por este horizonte más elevado. Estos antiguos pueblos decidieron erigir estas grandes piedras de forma muy precisa dentro de su entorno y ponerlas en relación con sus conocimientos astronómicos. Para conseguirlo invirtieron una enorme cantidad de esfuerzo y trabajo. Este hecho nos habla de su poderosa conexión con el medio y de lo importante que ésta debía ser para ellos, tanto para su cultura como para la supervivencia de su cultura.

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Las excavaciones forman parte del Proyecto Paisaje Megalítico de Escocia Occidental. Gracias a sus análisis, los investigadores han descubierto en estos antiguos monumentos una impresionante concentración de alineamientos con el Sol y la Luna en diferentes momentos de sus ciclos.

2.000 años más tarde, los habitantes de Escocia crearon monumentos mucho más sencillos, aunque construidos también teniendo en cuenta las alineaciones astronómicas. Los megalitos examinados no solo están vinculados al Sol y la Luna; también establecen una relación con su entorno y el horizonte. Todo ello combinado para convertir estos lugares en una especie de astro-teatros, basados en las observaciones y conocimientos de sus creadores.

El estudio publicado por la Dra. Higginbottom y su equipo ha confirmado que los antiguos británicos conectaban cielo y tierra mediante sus monumentos megalíticos más antiguos, y que esta práctica se prolongó durante 2.000 años. Por otro lado, los pueblos que construyeron los megalitos escogieron intencionadamente escenarios que influían en la forma en que se podían observar el Sol y la Luna. Fueron capaces, por ejemplo, de identificar el momento específico en que la Luna aparecía por el horizonte en una posición más septentrional, algo que solo ocurre una vez cada 18,6 años, y que ya tenía lugar cuando estos monumentos de piedra fueron construidos.

Hay unos 1.000 círculos megalíticos en las islas británicas, pero en nuestros días ya no es tan común como en el pasado realizar nuevos descubrimientos acerca de ellos. No obstante, Mark Miller informaba en Ancient Origins el 12 de mayo del 2015 acerca de que “nuevas investigaciones geofísicas en el conjunto megalítico circular descubierto en el año 2007 en Dartmoor, sur de Inglaterra, han demostrado que sus piedras se hallaban antiguamente erguidas y podrían haberse encontrado dispuestas formando un círculo “sagrado”, junto a otros siete “henges” de la región.

La localización de la mayor parte de estos círculos de piedra se ha conocido desde siempre, aunque también es cierto que algunos de ellos fueron descubiertos con posterioridad, ya que llevan siendo investigados desde la época Victoriana. Los científicos celebran poder estudiar este nuevo círculo, cuyo hallazgo ha sido el único de este tipo realizado en más de un siglo.

El círculo fue descubierto al llevarse a cabo una quema controlada de maleza en un campo de cultivo cercano. El conjunto se remonta a hace unos 4.000 años, y ha sido datado por los científicos gracias al método del radiocarbono, elemento presente en el terreno por debajo de la estructura. Los investigadores tienen la certeza de que las piedras se hallaban erguidas en el pasado, ya que descubrieron material de soporte y apuntalamiento cerca de sus bases.”

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